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domingo, 12 de diciembre de 2010

Las palabras que NO se dijeron

¿Alguna vez te pusiste a pensar adónde va lo que no decimos, todo lo que no nos permitimos sentir, las miradas que no entregamos, los besos que no damos, los miedos que no soltamos, las angustias, los gritos…?
¿Adónde quedan, adónde van?

¿A dónde va lo que querés hacer y no hacés?
¿A dónde va lo que querés decir y no decís?
¿A dónde va lo que no te permitís sentir?
Nos gustaría que lo que no decimos caiga en el olvido, pero lo que no decimos se nos acumula en el cuerpo, nos llena el alma de gritos mudos. Lo que no decimos se transforma en insomnio, en dolor de garganta.
Lo que no decimos se transforma en nostalgia, en destiempo. Lo que no decimos se transforma en error. Lo que no decimos se transforma en debe, en deuda, en asignatura pendiente.
Las palabras que no decimos se transforman en insatisfacción, en tristeza, en frustración. Lo que no decimos no muere, nos mata.
Lo que no decimos se transforma en trauma, en veneno que mata el alma. Lo que no decís te encierra en el pasado.
Lo que no decimos se transforma en herida abierta.

viernes, 22 de octubre de 2010

ANTES

¿Quien no quiere volver al pasado? antes las cosas estaban tan bien. O eso creíamos...

Las cosas que quería hacer, mis sueños, todo está en el pasado, acá, en el futuro, estoy perdido.

Todas las anécdotas, las historias buenas y malas están en el pasado. No puedo dejar de pensar en el pasado, todas las cosas que quería y no fueron. El pasado es un lugar conocido, es como volver a casa, el futuro está lleno de preguntas y dudas. El pasado te pega mal, pero uno siempre quiere volver, por algo será.

Pero no hay que vivir colgado del pasado, pero aún así soñamos con revivir algo del pasado y necesitamos sentir que nada cambio, y aunque el presente nos dice lo contrario, nuestro único consuelo es saber que el pasado está, es nuestro y nadie va a borrar nuestros recuerdos.

No hay que aferrarse al pasado, porque sino el pasado te come la cabeza, cuando vos queres que todo sea como antes la vida sigue por delante y cuando las ilusiones se van, entendemos que aunque uno quiera, el pasado no vuelve.

miércoles, 23 de diciembre de 2009

El pasado

C.18 - 2008
No hay que aferrarse al pasado. El pasado te come la cabeza. Mientras vos queres que todo sea como antes, la vida sigue por delante. Y cuando las ilusiones se van, entendemos que aunque uno quiera el pasado no vuelve.

El elefantito rosa

C.07 - 2008
  • ¿Cómo se olvida? No recordando.
  • ¿Cómo se recuerda? A partir de los sentidos.
  • ¿Qué quiere decir esto? Una imagen, o un sonido, o un aroma, digamos, te despiertan un recuerdo.
  • ¿Lo que tenemos que hacer? Tenemos que anular los sentidos.
Por ejemplo... pensá en un elefante rosa… ahora olvidate del elefante. Ahora responde mi pregunta: ¿de qué te dije yo que te olvidaras?... ¿Ves?
Es imposible olvidarse de lo que uno sabe que ya se olvidó. La memoria no está en la cabeza.
¿No podemos olvidar un simple elefante nombrado y pretendemos borrar nuestras acciones pasadas?
Millones de recuerdos inolvidables son lo que nos hacen ser lo que somos... Las vivencias, las frustraciones, los sueños. Todo revuelto y listo para salir en la primera de cambio.
La memoria se podrá dormir, pero nunca se muere, está en el corazón.
 
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